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Adecuar un espacio para trabajo remoto en casa

Adecuar un espacio para trabajo remoto en casa

Cada día más personas se unen a la modalidad de trabajo remoto desde casa. Los beneficios son innegables, mejor gestión de tiempo, mayor productividad y una vida personal más satisfactoria. 

Sin embargo, se hace necesario adecuar el espacio de trabajo en casa para lograr una vida laboral a distancia productiva sin que afecte la salud.

Cuando las enfermedades ocupacionales aparecen decrece la calidad de vida y con ella la cantidad de tiempo efectivo para cumplir las obligaciones laborales, así como dedicar tiempo en familia. 

Pensando en ti, desde Nomads of desk creamos una sencilla lista de cualidades que debes buscar en el diseño de tu espacio de trabajo remoto en casa.

Lo primero es tu comodidad para realizar tu trabajo remoto

Iniciar el trabajo remoto en un espacio adecuado es fundamental para evitar dolores posturales, enfermedades de la vista o cualquier otra alteración derivada de un ambiente inapropiado. 

La mayoría de las personas que se dedican al trabajo remoto lo hacen desde una computadora, portátil o tablet, es por ello que enfocaremos las recomendaciones al diseño del ambiente de trabajo con estos equipos.

Lo primero que debes hacer es evaluar el nivel de comodidad que percibes en tu espacio de trabajo. 

La idea es que delimites un buen lugar en casa para hacer tu trabajo y de esa manera lograrás mayor productividad.

¿La pantalla refleja luz y te causa molestias?, ¿al leer un documento adoptas una postura incómoda y poco natural que te causa dolor?, ¿tus piernas tienen suficiente espacio para moverse?, ¿la altura de tu escritorio resulta ser la adecuada para ti?

La idea de responder todas estas preguntas es que notes si realmente hay algo mal en tu espacio para el trabajo remoto y lo corrijas antes de que empieces a presentar molestias o dolores.

La base, el escritorio

El primer consejo que te dejamos es que prefieras un escritorio ergonómico y cómodo para ti antes que un escritorio estéticamente agradable pero del que quieras salir corriendo a las dos horas de empezar a trabajar. La comodidad primero.

Si trabajas con ordenador es importante que ubiques el monitor y el teclado en frente de ti y no a un lado del escritorio, pues a largo plazo esta postura incorrecta desencadena dolores en tu cuello.

Altura de la pantalla

La altura de la pantalla es muy importante, sobre todo si usas notebooks o tablets. 

Lo ideal al sentarte y mirar al frente tus ojos se posicionen en el borde superior de la pantalla, así cuando enfoques la vista a la pantalla el ángulo de visión será menor a 60 grados.

De esta manera propicias una buena postura de la espalda y permites que los párpados prevengan la resequedad de los ojos cuando disminuya el número de parpadeos al enfocar la vista en la pantalla por mucho tiempo.

Obtener la altura es muy simple, puedes utilizar una base para portátil o recurrir a libros, cajas, recipientes o cualquier otro artículo que solemos tener en casa.

Ten en cuenta que necesitarás teclado y mouse, accesorios para evitar la tensión en tus hombros y la hiperflexión de tus codos al elevar los brazos para escribir y usar el panel táctil.

Silla adecuada

Es indispensable que la silla para trabajo remoto que emplees sea regulable en altura e inclinación.

Al regular la altura debes buscar que tus antebrazos queden cómodamente sobre tu mesa de trabajo y formen un ángulo de 90° con respecto a tus codos y hombros.

Una vez que hayas posicionado tus brazos, asegúrate de que tus pies queden apoyados en el suelo. Si esto no ocurre necesitarás un reposapiés. 

Puedes adquirir un reposapiés con leve inclinación y superficie antideslizante o ingeniarte con algún recurso en casa como una caja o libro viejo y grueso que cumpla la misma función.

Si la silla tiene reposa brazos, lo ideal es que estos sean ajustables para que proporcionen descanso a los hombros y no creen tensión.

Debes acercar la silla al escritorio de tal manera que no tengas que inclinar tu cuerpo hacia adelante y que los antebrazos se mantengan en el ángulo de 90° mientras están apoyados sobre la mesa. Verifica también que los reposabrazos no evitan que la silla sea bien posicionada en el escritorio.

Marcarse una rutina

Ya que has asegurado que tu espacio físico está adecuado, es momento de hablar del tiempo dedicado al trabajo remoto. Es indispensable que crees una rutina para evitar que la vida se convierta en trabajo únicamente. 

Define un horario laboral para cada día de la semana, tú decides si trabajas cinco, ocho o diez horas. Aquí el secreto es delimitar el tiempo y procurar cumplirlo con la mayor rigurosidad posible. Recuerda considerar las horas de comida.

Al final de tu jornada de trabajo remoto, avisa a tus compañeros y jefe que ya has finalizado por ese día y aléjate del espacio de trabajo. Ahora es tu momento de disfrutar tu tiempo de distracción, educativo o en cualquier actividad que prefieras. 

Fija un horario para realizar todas las actividades de tu trabajo y no pienses que tienes todo el día para realizarlas. 

Aprende a manejar el estrés del trabajo remoto

Una de las partes más complejas del trabajo remoto es el manejo del estrés. Si trabajas para una empresa es posible que sientas que el trabajo no fluye, sobre todo si tu jefe te envía mensajes, presiona o controla tu tiempo frente a la pantalla.

En el caso del trabajo freelance, suele ocurrir que sientes que la cantidad de actividades que debes realizar es tanta que te sobrepasa y claro está, necesitarás más de 8 horas de trabajo para cumplir con todo ello.

Adicionalmente, tenemos el esfuerzo cognitivo que haces en este tipo de trabajo remoto, lo cual conduce a la fatiga mental que se manifiesta con la disminución de la capacidad de respuesta y de acción. 

Por lo general, solemos llevar nuestra capacidad al límite hasta que nos sentimos tan cansados que no podemos más.

Nuestro consejo para el manejo del estrés en el trabajo remoto es que definas desde el primer momento las actividades que vas a realizar en el día, varía entre actividades complejas y otras más sencillas. 

Al final de la jornada sentirás que cumpliste con tu trabajo sin llegar a la fatiga extrema.

Cuida tu mente y tu cuerpo

En cualquier trabajo remoto es necesario realizar pequeños descansos con el objetivo de relajar la mente así como permitir la movilidad de las articulaciones y demás zonas del cuerpo que suelen acumular la mayor tensión.

El cuidado del cuerpo recobra especial importancia cuando se trabaja en un escritorio, ya que por largos periodos de tiempo se mantiene en la misma postura. 

Es recomendable que realices pausas activas: pequeños estiramientos realizados una o dos veces al día.

En ocasiones cambiar el espacio de trabajo también es una alternativa si eres trabajador freelance o cuando llevas mucho tiempo de trabajo en casa. Como alternativa te ofrecemos los espacios de coworking que en Nomads of desk nos esforzamos por crear. 

Cada día prestamos más atención a la comodidad de nuestros usuarios y nos encargamos de conseguir mobiliario que cumpla con las mejores condiciones ergonómicas para que tu sesión de trabajo sea productiva sin afectar tu salud física y mental.

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